Porque no hace falta pasar hambre para adelgazar. Basta con seguir unos hábitos saludables y saber cuándo y qué comer.

  • Sí, sí, has oído bien. Para adelgazar no hace falta saltarse las comidas o comer sólo una vez en todo el día. Al revés, si haces eso llegarás a la hora de cenar con un hambre impresionante. Lo ideal es distribuirte a lo largo del día 5 comidas, y que entre una y otra no pasen más de tres horas. Así siempre tendrás el estómago lleno y controlarás mucho mejor el hambre.
  • Otro de los consejos donde todos los expertos coinciden es en la importancia de beber mucha agua, al menos dos litros y medio al día. No sólo nos ayudarán a depurar nuestro cuerpo, sino que también nos proporcionan una sensación de saciedad.
  • Como hemos dicho, para adelgazar no hace falta prescindir de nada, porque en el fondo todo alimento es necesario para nuestro organismo. Simplemente tendrás que modificar o cambiar el uso de algunos productos por otros. Por ejemplo, en vez de azúcar apuesta por la sacarina, y no tomes leche entera sino leche semidesnatada o desnatada.
  • El alcohol es una de las cosas que sí tienes que quitarte para poder ver resultados porque el nivel calórico que van a aportarte va a ser tan alto como si te hubieras comido una comida o cena extra. Además, el alcohol impide que tu cuerpo queme las grasas por lo que estas se acumularán de forma más rápida.
  • Si quieres perder algunos kilos no puede faltar en tu alimentación una dosis correcta de fibra. La fibra puedes encontrarla en la fruta, cereales integrales, pan, frutos secos o legumbres.
  • Por la noche la cena debe ser testimonial. No debes quitártela ni saltártela pero tampoco ponerte hasta arriba porque por la noche el cuerpo no quema ni necesita tanta energía, y si tu cenas mucho estarás metiendo más de la que tu cuerpo va a quemar. Así que cena ligero y olvídate de alimentos como la verdura, el arroz o la pasta.
  • El ejercicio, aunque no te guste, es algo imprescindible si quieres adelgazar. Una comida saludable y unos buenos hábitos contribuyen a perder esos kilos de más, pero el ejercicio te ayudará a recuperar tu figura de forma más rápida y también te proporcionará otros beneficios saludables.
  • Siempre hay un momento a lo largo del día en el que parece que nuestra fuerza de voluntad decae y no podemos evitar ir a la cocina y comer lo primero que encontremos. Por esa razón y para evitar tentaciones que luego nos hagan sentirnos culpables es mejor que no compremos nada que no queramos comer. Así, cuando el instinto animal se apodere de nosotros y abramos la nevera, veremos que no hay nada de chocolate pero sí yogures desnatados.
  • Como ya hemos dicho, no hace falta prescindir de nada -o de casi nada-, basta con ser originales y sustituir unos alimentos por otros. Evita echarle cualquier tipo de salsa a la pasta y sustitúyela por champiñones o cualquier otro tipo de verduras. Si te apetece tortilla de patatas, sustituye las patatas fritas por asadas o hervidas. Si quieres preparar un postre hazlo pero empleando sacarina líquida y leche desnatada. O si prefieres un buen plato de lentejas, no le pongas el típico trozo de chorizo y cámbialo por zanahorias o setas.